Eudemonía, la plenitud de ser… la verdadera felicidad

felicidad-happiness-ser_feliz-quotes-lifestyle-a_trendy_life007Siempre pensé en la felicidad como un estado único, asociado a la tranquilidad, al placer, a la risa y en muchas ocasiones a la inactividad. Entendía que no todo el tiempo podría “estar feliz y riendo”, pero estaba segura que si recordaba un momento eufórico de felicidad, su efecto volvería a mí para mantener inclinada la balanza en positivo.

En la búsqueda de acciones que prolongaran el éxtasis placentero de la felicidad me topé con la eudemonía, o plenitud de ser. Una forma de vivir con sentido genuino de bienestar, que implica desarrollar cualidades interiores.

Hay dos formas de ser feliz. Una es la vía hedónica – gratificación inmediata – y la otra es la vía eudainómica, que reside en la satisfacción a largo plazo y se genera como consecuencia de los logros obtenidos, fruto del esfuerzo el trabajo, la planificación, el compromiso y sobretodo, de una vida con significado.

Las personas con vidas con sentido tienden a mantener sus capacidades cognitivas intactas, vidas más longevas y una mejor salud mental que las personas cuya vida gira en torno a las sensaciones placenteras. Se ha demostrado que el bienestar hedónico encontrado en una rica comida o en el último gadget del mercado, es fugaz y al final nos haces más insatisfechos, por tanto menos felices. En cambio, educar a los niños, ayudar al necesitado o enfermo, ser bondadoso o desarrollarse como ser humano, puede no dar siempre placer, pero si enriquece la vida dotándola de sentido.

Si nos proponemos mejorar nuestras vidas, es necesario rechazar algunas ideas falsas que resultan contraproducentes para alcanzar el bienestar. Soluciones repentinas y sin esfuerzo por ejemplo, no existen, hay que construir. Otro concepto afianzado es que el bienestar es algo que se tiene o no se tiene, y nos olvidemos de las medias tintas. La vida tiene altibajos: días buenos y días no tan buenos. Por último, las personas erróneamente tratamos de modificar nuestras circunstancias de vida basadas en el dinero, la parejas, etc., creyendo que eso traerá consigo un bienestar definitivo. Los cambios externos no producen bienestar duradero.

Entonces, ¿cómo aumentar el bienestar?

Bien decía Gandhi, el cambio está en ti. Al parecer, “ver la vida color de rosa” no está tan alejado de la realidad.
1.- Proponte actividades que aumente el bienestar y la salud emocional, por ejemplo: el ejercicio físico. Reduce la ansiedad, el estrés y el riesgo de contraer enfermedades, además tienen excelente resultados en la consolidación de recuerdos, funciones cognitivas y memoria a largo plazo.

2.- Medita. Favorece las emociones positivas. Una teoría muy aceptada demostró que no solo nos hacen sentir bien sino que buscan ampliar nuestro repertorio de recursos positivos y promueven la construcción de nuevas estrategias para mejorar la calidad de vida. Es así que cuando llevamos adelante un accionar que produce un resultado positivo, la emoción asociada nos impulsa a querer repetirla en el futuro.
3.- Sonríe. Un estudio probó que cuando uno sonríe, el cerebro procesa la información proveniente de rostros con una expresión emocional neutra de la misma manera que cuando procesa rostros alegres.

4.- Mantén relaciones sociales activas. Son fundamentales por la ciencia para conseguir el bienestar. Se sabe que la presencia de seres queridos altera positivamente la respuesta del cerebro a situaciones amenazantes.

5.- Desarrolla tus fortalezas. Algunas de las claves para lograr construir una vida plena se vinculan con utilizar nuestras propias fortalezas para lograr estar satisfecho. Ser generoso, por ejemplo, produce una sensación de bienestar ya que activa un circuito neuronal asociado al placer y la recompensa, además de activar diferentes “químicos” asociados a la felicidad como la dopamina y la oxitocina.

Aristóteles profundizaba en la felicidad viviendo la vida de acuerdo a nuestra razón y búsqueda de la verdad, actuando bien, es decir, viviendo en la concepción teleológica de la naturaleza humana.

Ambas formas de alcanzar la felicidad, el placer y el bienestar eudaimónico, se complementan entre si y mantienen el equilibrio en nuestras vidas. No dejes de disfrutar de los pequeños placeres, pero tampoco dejes de trabajar en tus sueños, si quieres una vida feliz.

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Acerca de Ana Iriza C.

Ana Adela Iriza, curiosa del comportamiento humano... Licenciada en comunicación social. Graduada en la Universidad Central de Venezuela. Directora de la Revista Marcas Venezuela y de Pent House Creativo, Estudio de Planificación y Soluciones Editoriales.

Publicado el 26 enero, 2016 en Actitud positiva, Alcanzar los sueños, Desarrollo humano, Desarrollo personal y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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