Algunas grandes lecciones vienen de los errores que cometemos.

Money-mistakesPor Karina Arancibia – Coach financiero y de vida.

¿Cuándo fue la última vez que cometiste un error? Sí, entiendo, a veces no es tan fácil admitirlo. No queremos sentirnos como que no sabemos lo que estamos haciendo o que hicimos algo que no está bien.

Generalmente, cuando cometemos errores podemos tener diferentes reacciones, podemos quedarnos pensando en el tema y hablarnos de lo que hicimos mal una y otra vez. Podemos enojarnos con nosotros mismos y la situación, o a lo mejor culparnos y sentirnos aun peor.

Muchas emociones con las cuales nos podemos encontrar. Algunas personas podrán mantener el balance y eso es espectacular, si lo puedes lograr. Debo admitir que a pesar que he tratado, igual hay una frustración latente que comienza a generarse dentro de mí, pero es más para buscar soluciones y respuestas.

No creas que por escribir este blog, no he cometido algunos grandes errores con el dinero. Esos errores han sido mi mayor lección en mi vida financiera, y esas son las lecciones que paso a mis hijos y bueno el que quiera escuchar.

Les cuento que tuve un incidente unas semanas atrás que tenía que ver con mi vehículo. Los frenos se cortaron durante la noche y no pude parar en una luz roja. Afortunadamente nada paso,  más que un gran susto con algunos fuertes latidos al corazón. Estaba cerca de la casa de una amiga y allí lo estacioné. Los frenos estaban literalmente en el piso. Jamás había visto algo así y cuando llegué al mecánico les pareció muy cómico.

Bueno, cuatro semanas antes, había llevado mi vehículo al mecánico que me recomendó alguien de confianza.  El trabajo no fue barato, me dijo que no podía pagar con débito porque no tenía la máquina, y me pidió efectivo. Primera alerta roja. Le pagué en efectivo y tuve a alguien de testigo. El recibo me lo daría luego, y este nunca llego a mis manos, otra alerta roja. El vehículo tenía un ruido extraño después de ese arreglo, llamé, y llamé, pasé a verlo sin ninguna suerte. Luego pasó ese incidente.

Generalmente yo llevo mi vehículo al lugar que lo compré, pero los comentarios son que es muy caro, etc. Esta vez pensé, bueno intentaré con el mecánico. Aunque mi conocimiento de vehículos no está tan mal, igual soy mujer y, por lo que he escuchado, el trato tiende a ser diferente con mujeres… Mujeres y mecánicos no es una buena mezcla. Y donde compré mi auto nunca tuve un problema, de hecho ellos me quieren mantener como un cliente.

¿Es difícil admitir que me equivoqué? Por supuesto. Debería haber escuchado mi intuición y esas alertas que me decían que algo no estaba bien.  Por experiencia, les comparto que poner atención a mi intuición siempre me ha funcionado y me ha dado buenos resultados. Al admitir nuestros errores podemos tomar la responsabilidad, corregir el error, crecer y no culpar a los demás. Cuestionar dónde nos equivocamos y qué podríamos hacer mejor la próxima vez. Al reflexionar en nuestros errores, aprendemos la lección. La próxima vez recordemos que mientras más grande el error, más grande es la lección y así es como la vida nos enseña.

Evitemos agrandar los problemas; enfrentemos el desafío, busquemos una solución y luego sigamos adelante.  Debo admitir que no es fácil compartir estos temas, nos hace vulnerables pero también más reales. Pero en el compartir hay mucho que aprender.

Finalmente arreglé bien mi vehículo con otro mecánico al cual le conté la historia y todo resultó bien.

No tengamos miedo a cometer errores; hacerlo nos hace más auténticos y humanos. Recientemente leí que Steve Jobs cometió muchos errores, pero el resultado final no fue tan malo, ¿no crees?

Si te gustó el articulo por favor comenta y comparte.

* Si sientes que un poco de orientación financiera te haría bien, puedes contactarme a través del correo electrónico k.arancibia@yahoo.com

Por favor, síguenos y regálanos un "me gusta":
error

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.