El arte de tomar buenas decisiones

Diseño sin título (1)La vida de cada persona está definida por la calidad de las decisiones que tome, consciente o inconscientemente. Se trata de uno de los procesos más difíciles a los que se enfrenta el ser humano. Tomar una decisión puede cambiarlo todo:  nuestras relaciones, nuestra profesiòn o nuestra vida completa. Incluso al no elegir, estamos decidiendo.

Ante tanta trascendencia, ¿cómo podemos hacer para tomar la decisión más acertada posible?
Solemos pensar que nuestra vida está definida por las grandes decisiones que tomamos, sin embargo, todo comienza desde lo más pequeño. Para estar más seguro que te encuentras en el camino correcto, lo más prudente es que al momento de elegir, hagas a un lado tus sentimientos e ideas preconcebidas y seleccione cómo continuar. Una vez que comienzas a eliminar lo que no te ayuda a decidir, eres más libre de elegir.
Verdad es que cada día tomamos decisiones sencillas y domésticas, pero debes saber que cualquiera puede desatar una cadena de eventos en movimiento.
No obstante, si pasamos a una elección que percibimos como más importante e implica un proceso más complejo, puedes establecer una metodología de acción, haciendo uso de las siguientes recomendaciones.
– Piensa en la decisión que debes tomar.
– Encuentra las dos opciones más importantes. Generalmente es un sí y un no, y vamos encontrando múltiples posibilidades dentro de cada una.
– Analiza ventajas y desventajas de cada opción. ¿Qué pasa si haces algo? ¿Y si no lo haces? Recuerda no llevarte por el miedo o las ilusiones desmedidas. Muchas veces tomamos demasiado tiempo en decidir porque tenemos miedo de lo que pueda suceder, y como resultado, vamos planeando muy cuidadosamente. Este es un proceso que consume demasiado tiempo. Es mejor aprender a confiar en tu instinto. La mayoría de las veces el primero es generalmente el correcto, con el que verdaderamente te sientes a gusto.
– Identifica las ventajas y desventajas que estás más dispuesto a asumir. Ya sabes lo que puede o no pasar, Reconoce los riesgos que puedes tolerar y las ventajas que más te agradan.
– Actúa en consecuencia. Ahora que ya sabes lo que puedes o no aceptar y conoces la decisión que es más positiva para ti, es momento de llevarla a cabo. Cuando tomes una decisión, comprométete con ella. Hazla una decisión real. Cuando decides sobre algo, actúa. Si no lo haces, es lo mismo que  no tomar la decisión.
Si un día te das cuenta que te equivocaste, no te culpes, asume las consecuencias sin complejos y toma la responsabilidad correspondiente. Recuerda que ninguna decisión es totalmente correcta y que no hay forma de predecir sus consecuencias exactas.
La última recomendación es que disfrutes del proceso. Sabemos que tomar decisiones puede no ser lo más divertido del mundo, pero cuando lo haces seguido se convierte en un juego de oportunidades. Aprenderás mucho sobre ti mismo en el camino,

Fuentes: https://lamenteesmaravillosa.com/decisiones-2/
http://www.organizateya.com/decisiones.htm

 

Publicado el 16 agosto, 2016 en Alcanzar los sueños, Desarrollo humano, Desarrollo personal. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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