La autoestima es el núcleo de la salud mental

La autoestima es el componente esencial de una personalidad sana.
La autoestima es el componente esencial de una personalidad sana.

Siempre hemos escuchado que un adulto sano es el resultado de un niño sano. Todo lo que nos pasa en la infancia, en pleno proceso de formación, marca nuestra vida. De allí la importancia que tenemos para lograr que nuestros pequeños desarrollen su autoestima,  aprendan y se desarrollen en las mejores condiciones de vida.

Es por eso que hoy me detengo es ese aspecto fundamental: la autoestima en los niños. Y es que la percepción que tiene un pequeño sobre sí mismo se construye con la interacción diaria que tenga en su entorno social, comenzando en el hogar y terminando en la escuela.

Resulta más que importante monitorear de manera permanente el comportamiento de nuestros hijos para saber cómo se ven a sí mismos. Su autoestima se perfila con base en cómo los tratan; es decir, lo que los demás dicen de su apariencia física, sus capacidades o su aspecto, por ejemplo. El pequeño va recibiendo información de cómo es, de lo que vale, y de las competencias que tiene, y con esos datos va construyendo una imagen propia de sí mismo. Un niño que se sabe capaz y amado es un niño feliz y, la felicidad, a través de una autoestima sana, lo llevará a querer desarrollarse, relacionarse y aprender durante toda su vida.

¿Cómo ayudamos a nuestros hijos a desarrollar su autoestima?

1.- Presta atención y dale todo el amor incondicional.
2.- Establece límites. Procura que las normas y reglas se cumplan; la constancia y disciplina forman un carácter seguro.
3.- Permite a tu hijo tomar algunos riesgos moderados y cometer errores. Hazlo salir de su zona de confort, en ese aprendizaje cometerá errores y aprenderá de ellos.
4.-Evita compararlo. En caso de que cometa algún error, nunca lo compares, ni lo cuestiones.
5.- Sé empática. Esto le ayudará a comprender que todos tenemos debilidades y fortalezas y que no tiene que ser perfecto para sentirse bien consigo mismo y para que tú lo quieras.

6.-Busca la causa de sus inseguridades. Si lo notas temeroso, dedica tiempo a comprender su comportamiento.

7.- Presta atención al ambiente que rodea al pequeño.

9.- No seas demasiado negativo juzgándolo. Crítica la conducta no al niño/a.

10.- Mantén expectativas realistas que el pequeño pueda cumplir.

11.- Hazle saber que estas orgulloso de él cuando logre alguna de sus metas.

12.- Sirve de ejemplo. Es importante que los adultos nos mostremos seguros y confiemos en nuestras capacidades. Los pequeños aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice. Imitan nuestra forma de comportarnos, somos sus modelos y su ejemplo a seguir.

13.- Valora lo que hace. Debemos cuidar la autoestima del niño o niña. Mostrarle que le valoramos.

14.- Permíteles alcanzar logros. Dependiendo de la edad y momento del desarrollo, los pequeños son capaces ya de realizar determinadas tareas o actividades, como atarse los zapatos, montar en bici, preparar el postre, etc. Es importante que les dejemos enfrentarse a estas tareas, han de ser adecuadas a sus capacidades, no importa que no les salga a la primera, tenemos que ser pacientes y dejar que lo logren.

15.- Transmite seguridad y confianza. Para que los niños y niñas se perciban seguros, deben sentir que nosotros creemos en ellos. Si les transmitimos que nosotros estamos seguros de que lo harán, que confiamos en sus capacidades, ellos también confiaran en estas capacidades.
¿Cómo saber si hay problemas?

Como ya comentamos antes, el monitoreo permanente a nuestros hijos y a sus actividades, nos ayudará a identificar problemas que, atendidos a tiempo, tienen solución sencilla. Si tu niño presenta alguna de las siguientes características, puede estar desarrollando una personalidad insegura.

1.- Temor excesivo por hacer cosas por sí mismos. Muestran miedo y oposición cuando tienen que hacer determinadas cosas por sí solos.

2.- Le cuesta relacionarse con los iguales. Son solitarios, evitan los juegos con otros niños y niñas que no conocen.

3.- No le gustan las críticas y observaciones. No acepta bien que se le diga lo que hace mal.

4.- Miedo a equivocarse. Presenta un miedo irracional a equivocarse, esto hace que prefiera no hacer determinadas cosas.
5.- Poca motivación en clase, no parece que le interese.
Es importante destacar que la inseguridad es una emoción normal hasta cierto punto. Todas las personas nos podemos mostrar inseguras ante una situación que no conocemos o no manejamos. Pero en ocasiones, puede ser excesiva, afectando las actitudes y calidad de vida de los pequeños.

¿Cómo es un ambiente que propicia la inseguridad?

1.- Ambiente donde se exige demasiado al pequeño.

2.- Crítica y corrección constante.
3.- Desatención y distancia emocional con las personas cercanas.
4.- Comparaciones constantes donde los niños y niñas quedan menospreciados.
5.- Modelos inseguros. Los niños y niñas aprenden mejor las actitudes que observan y tienden a imitarlas.

Para evitar el problema, debemos estar atentos para no cometer los errores.

Finalmente, un pequeño se querrá y se aceptará a sí mismo en la medida en que se sienta querido y aceptado por sus padres. Un amor sólido e incondicional, que se exprese en palabras y en actos, es la base de una buena autoestima.

Hay que tener muy claro que la autoestima es el componente esencial de una personalidad sana.

 

Fuentes:

http://esteticaysalud.com.ve/mejora-el-autoestima-de-tu-hijo/

Celia Rodríguez Ruiz / Psicóloga y Pedagoga / http://www.educapeques.com/escuela-de-padres/consejos-para-fomentar-la-autoestima.html

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