La bola mágica de las decisiones

bola-de-cristalNo podemos predecir el futuro, pero si podemos desarrollar un método para escoger siempre lo más conveniente y alineado a nuestras creencias, sistema de valores y a lo que nos resulta más importante, usando la lógica y la intuición.

Tomar decisiones acertadas está relacionado con nuestra autoestima, confianza en nosotros mismos y también en la construcción del pensamiento positivo.

Ten en cuenta que las “malas” decisiones pueden traer buenas consecuencias y las “buenas” pueden dejarnos resultados inesperados.  Así que, no te obsesiones con la decisión perfecta porque mientras el futuro siga siendo impredecible, elegir implicará asumir algún nivel de riesgo. Entonces, lo más razonable es evaluar las consecuencias.

Deepak Chopra en su “libro de los secretos” describe las decisiones como señales que indican al  cuerpo, mente y entorno una determinada dirección a donde moverse. Puede ocurrir que después de haber decidido se sienta inconformidad o poca satisfacción; sin embargo, dejar de decidir es lo mismo que dejar de moverse, luego ¡un error imperdonable!

Simplemente da el primer paso, pero antes responde a estas interrogantes:

¿Es lo adecuado para mi?

¿Me conduce a donde quiero llegar?

¿Me agrada lo que tengo que hacer y las personas involucradas?

¿Cómo afecta esta decisión a mi entorno familiar o laboral?

¿Es el momento indicado en mi vida para tomar esta decisión?

¿Cómo me ayudará a crecer?

¿Estoy inspirado y me siento creativo para hacerlo?

La vida es producto de la conciencia y las decisiones que hemos tomado, si consideramos que lo mejor para este momento de nuestra vida es no realizar lo que estamos considerando, entonces comencemos inmediatamente a plantearnos otra solución.

 

Te invito a leer 7 sugerencias de www.Miriam.net para tomar decisiones bastante acertadas:

  1. Anula tus suposiciones, creencias, ilusiones, deseos, opiniones, limitaciones, recursos y analiza los hechos que se presentan ante ti. Observa la situación desde fuera, como si fueras una persona que no está implicada en la toma de decisión.

 

  1. Ahora sí. Céntrate en tie identifica lo que más te importa, lo que necesitas, lo que sientes y lo que quieres.

Aprende a comunicarte con eficacia, no tomes una decisión pensando en el qué dirán o pensarán los demás. Decir “si” o “no” por complacer a la otra persona puede hacerte tomar una decisión equivocada. Aprende a ser asertivo.

Establece tus límites personales y hazlos cumplir.

 

  1. Mantente estable y centrado en lo que quieres y en el resultado que quieres obtener. Mantente atento a las soluciones y oportunidades que puedan surgir y analiza si quieres y puedes cambiar tu decisión, más vale reconocer un error a tiempo que tener que cargar con consecuencias más graves.

Haz lo que sientes que debes hacer, lo que crees que es mejor.

 

  1. En caso de tener dudas, sigue tu intuición. Cuando no sabemos qué hacer, porque no creemos que una decisión sea más acertada que otra, lo mejor es dejarnos llevar por nuestra intuición, por aquella elección con la que nos sintamos más familiarizados o cercanos.

 

  1. Elimina los “debería” y/o “tendría”. Cuando tomamos una decisión influenciada por un “debería” o “tendría” nos olvidamos del objetivo de la misma, y nos centramos solo en lo que “tendríamos/deberíamos hacer” aunque no estemos de acuerdo con la decisión tomada y sintamos que no hemos hecho lo correcto.

 

  1. Reconoce que las emociones nos afectan y cuentan a la hora de tomar una decisión. Las decisiones que tomamos ya sean acertadas o no, pueden afectarnos emocionalmente. La alegría, tristeza, dolor, satisfacción, preocupación, emoción, desilusión, ilusión, son algunos sentimientos que nos provocan las decisiones que tomamos y sus consecuencias.

Algunas de estas reacciones emocionales son inevitables, ya que en ocasiones tenemos que tomar decisiones sabiendo que nos van a generar dolor, o que pueden ser desagradables. La mejor manera de superar nuestras reacciones emocionales negativas, es enfrentándonos a ellas.

 

  1. La conexión cuerpo-mentees muy importante. Nuestro cuerpo se encarga de la parte emocional y nuestra mente de la racional.

Tomar decisiones basadas solo en la razón o solo en la emoción, no es el camino correcto. Tenemos que prestar atención al conjunto cuerpo-mente y tomar decisiones teniendo en cuenta los dos puntos de vista, buscando un equilibrio entre la razón y la emoción.

 

Nunca sabemos si la decisión que hemos tomado es correcta o no, no sabemos cómo nos afectará en el futuro, pero si en el presente sentimos que hemos hecho lo mejor, que hemos tomado la decisión correcta, nos sentimos en paz y afrontamos mejor las posibles consecuencias.

 

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