Realismo vs. Pensamiento Positivo

 

 

Haz que sucedaHemos recibido siempre la información de que nuestros pensamientos positivos nos ayudarán a alcanzar los objetivos que nos planteamos. Sin embargo, ¿a cuántas personas se les ha hecho realidad sus sueños tan sólo por pensar que lo lograrán?

Ante esa duda, nos dedicamos a buscar información por Internet y nos topamos con una publicación que hace referencia a un interesante estudio que se hizo al respecto.

En este sentido, allí se revela lo siguiente: “Según estudios científicos, los optimistas tienden a fracasar más que quienes viven con una pizca de pesimismo.”

La investigación fue realizada por Gabriele Oettingen, una psicóloga de la Universidad de Nueva York quien, a través de diferentes pruebas realizadas  durante cerca de 20 años siempre con la misma conclusión,  ha logrado desvirtuar uno de los mensajes más poderosos de la sociedad moderna que  afirma que con sólo mirar el lado bueno y enfocarse con fuerza en la meta  es suficiente para obtenerla.  La psicóloga afirma, basada en los resultados, que ser positivo no basta para alcanzar los sueños.

Oettingen explica: “No hay nada malo con soñar despiertos. Es un ejercicio bueno según para qué se use. Fantasear genera placer y da la oportunidad de explorar alternativas para el futuro. También sirve para estar optimistas mientras se espera algún resultado, como el de un examen.  En general soñar es bueno cuando no se necesita actuar o no se tiene control sobre un resultado determinado.”

Pero añade: “Si la meta es comprar un carro o conseguir trabajo, tener estas fantasías positivas es problemático porque esas imágenes lo relajan y no proveen la energía y el esfuerzo necesarios para ayudar a conseguirlos.”

Y nos da una explicación más detallada sobre por qué ocurre: “Esto sucede porque la mente no distingue entre la realidad y la imaginación y en ese sentido visualizar la meta hace creer al individuo que ya la consiguió.”

Así, la psicóloga ha constatado en numerosas ocasiones que cuando los individuos solo sueñan con un futuro positivo en cualquier área de la vida, obtienen peores resultados porque en sus mentes ya lo han logrado. “El pensamiento positivo es muy seductor porque es como tener de inmediato el cielo en la tierra. ¿Para qué hacer más si ya puedo disfrutar de eso en mi mente y sin límites?”, agrega la experta.

Entre las pruebas realizadas se encuentra, por ejemplo, una realizada a 103 estudiantes que tenían un amor platónico por una compañera de colegio. Aquellos que soñaron que ellas les corresponderían estaban aún solos meses después del experimento. En otro estudio, con 83 estudiantes de posgrado, aquellos que fantasearon más con su trabajo ideal y ascensos vertiginosos resultaron ser menos exitosos. Así mismo, los alumnos de una clase de negocios que tuvieron fantasías positivas de su desempeño en la materia, al final tuvieron más faltas de asistencia y peores notas. Incluso al revisar los discursos de los presidentes de Estados Unidos desde 1933 hasta 2009, encontró que los que fueron más optimistas acerca del futuro tuvieron mal desempleo en su administración.

En este sentido, y comprendiendo “las limitaciones del pensamiento positivo”, Oettingen propone una alternativa a la que llama “plan de implementación de acciones” que ha probado ser más útil para lograr objetivos concretos. Consiste en agregar un poco de realismo a la fantasía del futuro. Al hacerlo la persona seguramente encontrará las dificultades que tendrá que sobrepasar para lograr lo que quiere, un paso importante no solo porque ayuda a detectar lo que se interpone en el camino, sino porque permite trazar un plan para vencerlo.

Aunque muchos creen que ponerle una dosis de realismo (o pesimismo según se vea) a un sueño es como echarlo a perder, para Oetting resulta útil. “Si el obstáculo no se puede vencer tendrá que revisar la meta y cambiarla por una más realista”, explicó y aclaró: “Un poco de pesimismo es lo ideal. Demasiado sería malo porque la obsesión con los obstáculos puede ser tan perjudicial como no tenerlos en cuenta.”

Así, la psicóloga enfatizó: “Lo más importante es ser muy honesto con los obstáculos pues la mayoría de ellos no están por fuera sino dentro de cada quien e identificarlos con honestidad es clave para que el sueño se cumpla.”

Para nosotros todo esto se resume en refrán popular: “A Dios rogando y con el mazo dando”, o aquella otra: “ayúdate que yo te ayudaré”…hay que pensar en positivo pero eso sólo no basta. ¿Qué opinas?

Más detalles sobre el estudio los puedes encontrar en el siguiente link > http://www.semana.com/vida-moderna/articulo/lo-negativo-de-ser-positivo/410765-3

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