Reflexión de inicio de año: muchas veces más es menos

Por experiencia sé que muchas veces tendemos a pensar que “más” significa “mejor”… Más dinero es igual a más calidad; más experiencia es igual a más sabiduría; más dolor es igual a más aprendizaje; más metas equivalen a más logros, y así continúa la lista.

Imagen: dibujalia.com

¡Este es TU año! Diséñalo a tu gusto.
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Hoy escribo para retar esa creencia. No necesariamente quien tiene más dinero tiene una mejor vida. Quizás haga más de lo que alguien con menos dinero aspira poder hacer, pero eso no siempre es sinónimo de felicidad y satisfacción. O el hecho de que un producto cueste más dinero no lo hace de mejor calidad.

Por otra parte, he visto innumerable cantidad de personas cuyas vivencias no las han hecho aprender y, como consecuencia, no son más sabias. Tropiezan una y otra vez con la misma piedra y continúan sin entender el porqué. Y no lo digo a manera de crítica destructiva. Es simplemente una expresión de la realidad que he visto (y vivido en carne propia también).

Por último, y el punto en el que me quiero enfocar hoy, plantearnos un mayor número de metas no necesariamente nos hará más exitosos. Al contrario, es posible que los resultados disten mucho de nuestras expectativas y terminemos sintiéndonos unos fracasados, buenos para nada, etc. Etc. Etc.

Significado versus número

Durante el último mes del año pasado estuve pensando mucho sobre cuáles serían las metas que debía trazarme para el nuevo año y no fue sino hasta el 29 o 30 de diciembre que entendí dos cosas que cambiaron completamente mi visión para 2015. La primera, sustituí la palabra “deber” por “desear”. Como un espíritu libre que soy, hacer algo por obligación siempre me lleva a la mayor de las frustraciones. Mientras que actuar por elección me llena de satisfacción y energía. Esto me llevó a preguntarme qué metas “deseaba” alcanzar en 2015 y de manera casi inmediata obtuve la respuesta.

La segunda, siendo consciente de mi estilo de vida y de mis múltiples responsabilidades como madre, esposa, mujer, profesional y amiga, decidí enfocarme en plantearme sólo dos metas para el año que recién comienza. Una en el plano personal (que a su vez agrega valor a mi carrera) y otra en el plano profesional.

¿Por qué tan “poquitas” metas? Porque cuando establecemos metas el trabajo no queda ahí. Ese es sólo el comienzo. El siguiente –y determinante- paso es diseñar el plan que nos llevará a alcanzarlas. Ese plan involucra numerosas acciones que debemos llevar a cabo para hacer de nuestra visión una realidad.

Mi principal meta en la vida es disfrutar mi vida. Es decir, mantenerme viviendo en “El Cuadrante de la Felicidad”®; vivir una vida de propósito y llena de significado; dejar un legado que inspire a otros a vivir la vida de sus sueños. Entonces, ¿por qué querría yo sobrecargarme de metas que no van acorde a todo lo mencionado?

Bajando la velocidad aumentamos las probabilidades de éxito

Como suelo decir, la vida no es una carrera de velocidad sino de resistencia. Mientras más conscientes somos de nuestras acciones y mientras más vivimos en el presente, mejor optimizamos nuestra energía y mayores son las probabilidades de éxito. Vivir a alta velocidad no nos permite ser conscientes de nuestras vivencias del día a día y, por ende, no nos permite ni disfrutarlas ni aprender de ellas.

Agregar innumerables metas a nuestra lista de propósitos de año nuevo muy posiblemente nos llevará a ver pasar otro año sin alcanzar ni la mitad de lo que nos propusimos al inicio. ¿El resultado? Frustración, disminución en nuestra autoestima, pérdida de credibilidad y fortalecimiento de nuestras inseguridades. ¿Es eso lo que deseas para 2015? Supongo que no.

Así que te invito a tomarte un espacio para estar a solas y reflexionar sobre cuáles son las dos o tres metas que realmente agregarán mayor significado a tu vida (y a la vida de los demás) y luego planifica en función de ellas. Quizás es una sola porque su valor es de tal magnitud que requiere de un nivel de foco y compromiso que no te permite añadir más a tu lista de resoluciones de año nuevo.

Aún estás a tiempo. El año apenas comienza…

 

¡Te deseo un feliz 2015, lleno de bendiciones y crecimiento!

 

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Acerca de Jacqueline Antonetti Moreno

[SPA] Soy una mujer, madre, esposa, amiga y profesional venezolana, inmigrante en Canadá desde 2011, con una profunda pasión por la comunicación, la creatividad y el servicio a otros. Especialista en comunicación social e integración cultural en el trabajo y la comunidad, actualmente aplico mi experticia en consultorías a empresas, Coaching Transformacional, soy facilitadora de cursos y talleres en la misma área y también me desempeño como oradora motivacional. Asimismo, creé el lema “Ser inmigrantes es una maravillosa oportunidad de reinventarnos”, soy la autora del libro No. 1 en ventas en Amazon Canadá “De soñarlo a lograrlo”, del “Proyecto Educativo S.O.F.I.A.”® y la creadora de numerosos talleres tanto digitales como presenciales. --- [ENG] I am a Venezuelan woman, mother, wife, friend and professional, born in Mexico and immigrant in Canada since 2011, with a deep passion for communication, creativity and service to others. As a specialist in communications and cultural integration in the workplace and the community, I currently use my expertise in business consulting, transformational coaching, facilitation of seminars and workshops, and motivational speaking. Furthermore, I created the slogan "Being immigrants is a wonderful opportunity to reinvent ourselves”, the "Educative Project S.O.F.I.A"®, and several courses and workshops, both in digital and onsite format. Also, I am the author of the digital book #1 bestseller in Amazon Canada “De soñarlo a lograrlo” (Spanish for "From Dreaming It To Achieving It", soon to be launched in English).

Publicado el 6 enero, 2015 en Desarrollo humano, Español, Planificacion estrategica y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. .

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