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Y la belleza que trae consigo el cambio es…

Por Jacqueline Antonetti Moreno – Comunicadora Transformacional. Experta en diversidad. Autora #1 en ventas. Encuentra-soluciones.Winds of Change

Si me has seguido desde hace ya un tiempo, probablemente sepas que por lo general no utilizo la palabra “cambio” sino “evolución” y, más recientemente he comenzado a utilizar la palabra “transformación”. ¿Por qué? Porque a lo largo de los años he descubierto una tendencia a sentir resistencia por parte de la gente cuando se menciona esa palabra de seis letras. Sin embargo, hoy sí la utilizo en este artículo porque siento que es como debo llamarla porque el mensaje hoy es a derrumbar los paradigmas que hay en torno a esa palabra y abrirnos a desaprender lo que nos limita para aprender nuevas creencias que nos impulsen a avanzar hacia donde queremos ir.

Cuando creé -hace un tiempo ya-, la frase “Ser inmigrantes es una maravillosa oportunidad de reinventarnos” lo hice teniendo en mente las numerosas bendiciones que ha traído a mi vida salir del lugar donde crecí y me formé como profesional y mujer y reubicarme en un escenario completamente nuevo para mí: nueva gente, nuevas costumbres, nuevas creencias, nueva cultura, nuevo idioma (aunque ya lo hablara), nuevas leyes, nuevas maneras de ver la vida…  Lee el resto de esta entrada

La transformación es posible… Si actuamos

La transformación hay que vivirla

Barbara De Angelis, Power of Success, Toronto 2015

Por Jacqueline Antonetti Moreno

“La transformación es un evento experimental.”Barbara De Angelis, evento ‘El poder del éxito’ (Power of Success), Toronto 2015.

A lo largo de mi vida he escuchado a muchísima gente quejarse de su realidad y expresar verbalmente su deseo de tener una vida mejor, un trabajo mejor, una pareja mejor, unas mejores finanzas, en fin, una mejor realidad de la que viven. De hecho, por años yo fui una de esas personas.

Sin embargo, así como he sido testigo de esos supuestos deseos de transformación, también he sido testigo de la inacción de la gente y de su poca disposición a hacer “su parte” para lograr ese anhelado cambio. Y, una vez más, debo admitir que también fui parte de ese grupo de personas.

Quizás te preguntarás ¿cuál es mi parte? Y la respuesta a esa pregunta es una palabra: “acción”. ¿Cuál acción? Cualquiera que te permita salir del status quo y empezar a avanzar en la dirección de tus sueños. No se trata del tamaño de la acción, se trata de “interrumpir” el estado de inactividad y comenzar a moverte. Cuando iniciamos ese proceso de movimiento, el camino se empieza a revelar frente a nosotros en la medida que vamos avanzando; es por eso que no es necesario tener absolutamente claro todos los detalles del ‘cómo’. Ahora bien, sí es necesario un plan. Lee el resto de esta entrada

Seis cosas que un coach NO es.

La semana pasada prometí aclarar en más detalle qué es el coaching y, como lo prometido es deuda, a continuación describo lo que hago como coach. Ahora bien, deseo comenzar derrumbando algunos de los mitos y paradigmas que he escuchado (o leído) sobre la función de un coach.

El exito es como el arbol

Seamos fieles a nosotros mismos.

Lo primero que deseo aclarar es que un coach no es un psicólogo. Si bien es necesario que tenga una visión amplia de los procesos humanos y mucha empatía, también es cierto que no requiere de estudios especializados en psicología, psiquiatría ni ninguna de las ciencias de la salud mental (o emocional). El coach requiere sí de mucha experiencia de vida principalmente, así como de experticia en algún área profesional.

Como consecuencia del punto anterior, el coach no se enfoca en el pasado. El coach se enfoca en el presente para orientar al cliente hacia la construcción del futuro que desea vivir. Lee el resto de esta entrada

Evolución: no te paralices, atrévete.

 

paulo coelhoDesde el preciso instante de la concepción cada uno de nosotros está en constante evolución; una serie de cambios físicos y emocionales serán necesarios para crecer y desarrollarse. Resistirse no vale de nada; sin embargo, de forma consciente podremos hacer de la evolución una oportunidad para ganar fortalezas. ¿Cómo? Aprendiendo a identificar las emociones.
Nacer, alimentarse, crecer, comunicar y caminar son algunas de las etapas por las que pasamos como individuos de forma natural y automática. No sucede así con nuestro interior; la evolución de uno como persona está determinada por las circunstancias que nos rodean y por las decisiones personales que tomamos en busca del mejor camino. Habrá ocasiones donde las cosas se darán de manera espontánea y otras donde enfrentaremos una situación límite que exigirá una decisión; una circunstancia en la cual una de estas dos emociones llevará la voz cantante: el miedo o la curiosidad.

La mente humana es perezosa, le gusta perpetuarse en la comodidad y por lo general es llevada al auto engaño; teorías o creencias acumuladas en la vida se adhieren a la psiquis, se mimetizan con el trasfondo y se convierten en verdades absolutas. ¡Cuidado con eso! Identifica si es el miedo quien habla, éste actúa como un elemento paralizador y tiende a frenar las decisiones, se acobija en tus creencias convirtiéndolas en barreras y hace que tu mente se niegue a reestructurar su forma de pensar. Ante aires de cambio, la curiosidad actúa como fuerza impulsadora. Déjate llevar por ella, piensa con mente exploradora, derriba mitos, déjate sorprender por la realidad y descubre en ti nuevas fortalezas para finalmente evolucionar.
Recordemos, nuestra mente no actúa como un computador, tiene intencionalidad, motivos, emociones y expectativas de todo tipo; pero sobre todas las cosas busca sobrevivir a cualquier costo, incluso si el precio es mantenerse en la más absurda irracionalidad. La mente tiende a sabotear en aras de lo “malo conocido que bueno por conocer”. ¡No te paralices, atrévete!
Teihard de Chardin consideraba que todo crecimiento estaba vinculado a un grado de sufrimiento. Evolucionar requiere desechar por un tiempo las señales de seguridad y los antiguos esquemas que han estado presentes durante años para entonces adoptar un nuevo comportamiento. “Crecer duele y asusta”.
Aceptar la posibilidad de renovarse implica que la curiosidad, como fuerza motivadora, se imponga a la parálisis que genera el temor. Requiere de valentía dejar de un lado las costumbres y evaluar las creencias.
La evolución se vuelve inevitable cuando eres confrontado por una situación límite que pone en tela de juicio tus creencias y hace tambalear las señales de seguridad. Ante ello, el único consejo es aceptar y revisar a fondo tu mente, para entonces dar paso a nuevas formas de pensar, aflorar capacidades ocultas y superar las circunstancias. Las situaciones límite pueden hundir o sacar a flote lo mejor de los seres humanos.
La evolución no es dolorosa, sólo la resistencia al cambio lo es…El camino es aquietar la mente e inducirla a que se mire a si misma de manera realista. Una mente madura, equilibrada y que aprenda a perder. Una mente humilde, pero no atontada. Una mente abierta al mundo, vigorosa y con los pies en la tierra.
El primer impulso no es adivino; parafraseando a Paulo Coelho: a veces ese tren que en rápido vuelo creemos “equivocado” termina llevándonos al lugar correcto.

Fuente Walter Riso, extractos de “Pensar bien, sentirse bien” 

Lea también el artículoNo lo llames cambio, llámalo evolución” haciendo click aquí: http://youreasylanding.com/2013/12/21/no-lo-llames-cambio-llamalo-evolucion-dont-call-it-change-call-it-evolution/

No lo llames ‘cambio’, llámalo EVOLUCION. / Don’t call it ‘change’, call it EVOLUTION.

A lo largo de mi vida he experimentado muchos procesos de cambio y aunque en lo personal AMO los cambios, sí he notado que usualmente ha existido una tremenda y generalizada resistencia a él en la gente a mi alrededor en todos esos momentos. Como consecuencia, mi interpretación siempre había sido que la gente tiene una percepción negativa sobre la palabra ‘cambio’.

Con el objetivo de evitar subjetividades, decidí hacer una pequeña medición sobre cómo percibe la gente las palabras ‘cambio’ y ‘evolución’. Para mi sorpresa 73% de quienes respondieron tiene una percepción positiva de la palabra cambio. Debo confesar que esperaba un número similar, pero orientado a la percepción negativa. Y de aquí ahora nace otra inquietud, ¿por qué si es visto como algo positivo existe tanta resistencia a él? ¿O es que la percepción positiva es sólo hacia la palabra, pero NO hacia la acción de cambiar? Definitivamente material para más estudios posteriores. Lee el resto de esta entrada