Archivo del sitio

¿Cómo enfrentar una ruptura?

lo que habra de suceder

De un minuto para otro, todo puede cambiar.  Un pequeño inconveniente con tu pareja puede desencadenar una serie de eventos desafortunados que lleven a poner fin a una relación que parecía estable. Todo lo que era seguro ya no está.

Surge entonces la sencilla, pero compleja pregunta, ¿y ahora qué hago?… ¿Cómo restablezco mi mundo? ¿Cómo recupero mi estabilidad?

Tal vez estas 5 recomendaciones te ayuden a lograrlo:

1.- Lo primero es mantener la calma. Debes entender que no ganas nada con desesperarte. Aléjate de tus pensamientos pues ellos pueden ser saboteadores. Respira profundo, da un paseo, escucha algo de música, ve televisión, lee una revista…sirve cualquier cosa que por un momento, o por un par de horas, te desconecte del problema. El objetivo es que ganes serenidad, pongas un poco de distancia y no te dejes gobernar por las emociones que inevitablemente surgen.

Poner “distancia” también evitará que tomes decisiones apresuradas y que actúes con desesperación.

Al poner tiempo entre la situación que removió tu vida y el presente, estarás en la capacidad de asumir el acontecimiento con una actitud  serena y objetiva. Piensa en cómo pasaron las cosas, pues te servirá para comprender, pero sobre todo enfócate en el futuro. Analiza cuáles son las consecuencias de lo que ocurrió y mira los posibles escenarios que se abren. Todo en esta vida es aprendizaje y cada cambio genera una oportunidad. Esto te ayudará a no paralizarte ante las circunstancias, a buscar opciones y por supuesto, a generar soluciones.

Eso sí, debes ser absolutamente sincero(a). No se trata de imaginar cosas, ni enfrascarse en esperanzas utópicas. Asume la realidad como lo que es.

Si crees que es necesario hablar con esa persona, hazlo. Con calma, dile lo que opinas. Deja  clara tu posición. Coméntale lo que sientes y libérate de la frustración que provoca quedarse con las ganas de hacer algo.

Los primeros momentos son vitales para tomar control y evitar que el futuro cercano se llene de excesivas lágrimas, tristezas y mayor incertidumbre. Una actitud serena no evitará el dolor, pero sí te permitirá pensar con claridad para que no te hundas más en el conflicto.

2.- En segundo lugar, debes enfocarte en ti. Las cosas ya pasaron y nada hará que el tiempo retroceda. Ya no pienses en lo que pudiste hacer que no hiciste. Tampoco pienses en lo que la otra persona siente o deja de sentir. No la idealices pero tampoco la juzgues. No pierdas el tiempo pensando que es una decisión equivocada y tampoco creas que llamando incansablemente vas a convencerla de que revierta lo sucedido. Si tuviste tiempo a su lado fue porque hubo momentos que lo justificaron. Rescátalos y quédate con lo bueno. Si nada bueno pasó durante la relación, entonces da las gracias por que se haya acabado.

3.- Un día a la vez. Si comienzas a pensar que será de tu vida en 10 años, o cómo harás cuando envejezcas sin nadie a tu lado, es bastante probable que una gran depresión te invada. Debes plantearte metas posibles y sencillas a cortos plazos. Puedes proponerte ir al gimnasio, retomar aquella manualidad que dejaste abandonada, salir con amigos que tienes tiempo sin ver, y lo mejor, intenta no revisar tu teléfono 20 veces para ver si le dio un ataque de arrepentimiento y te llamó. Deja las cosas fluir. Lo que está destinado a suceder, siempre encontrará una forma única, mágica y maravillosa de manifestarse.

4.- Pide ayuda. La mente nos sabotea y pensar en lo mismo una y otra vez se convierte en un círculo vicioso. Acalla tus propios pensamientos hablando con otra persona. No se trata de contarle tu vida a cualquiera que llegue, pero si es importante que escuches una voz que no sea la tuya que te ayude a ver las cosas de manera distinta, y en el mejor de los casos, sencillamente te ayude a ver. Enfrentarte a la realidad te ayudará a entender cuáles fueron tus fallas en esa relación. Asumir la cuota de responsabilidad que te corresponde es liberador porque te quita la etiqueta de víctima y te coloca en el papel que te corresponde. Además, como siempre decimos, aprenderás de tus errores y eso te pondrá un paso adelante para que no te tropieces de nuevo con la misma piedra.

5.- Prepárate para sanar. No hay mal que dure 100 años, pero dependerá de ti que este “duelo emocional” dure, o no, más de lo necesario. A pesar de los conflictos existenciales, debes mantener una actitud positiva. Toma la decisión de ser feliz. Es posible que tengas momentos de recaída, pero recuerda que ya dijiste lo que tenías guardado, te liberaste de la culpa, no eres una víctima de la situación, y por encima de todo, eres dueño de tu vida.

5 cosas maravillosas de ser inmigrantes.

Cada reto es una oportunidad de crecimiento.

Lo positivo de ser inmigrantes

En julio de 2011 llegué de Venezuela a tierras canadienses junto a mi esposo y mis gemelas fraternas, quienes para ese entonces tenían 13 meses.

Como la mayoría de los inmigrantes, atravesamos por pruebas muy duras y, especialmente el primer año nos llevó a cuestionar nuestra capacidad de seguir adelante con nuestros planes.

Sin embargo, hoy día puedo ver con claridad que haber pasado por esas dificultades es precisamente lo que hoy nos hace apreciar mucho más cada una de las cosas que antes probablemente dábamos por un hecho.

Con el deseo de ayudarte a apreciar lo positivo dentro de lo que parece negativo, listo a continuación algunas de las cosas maravillosas que derivan de ser inmigrantes. Cabe destacar que el siguiente cuadro es el resultado de mi experiencia personal y también de las conversaciones que he tenido con otros inmigrantes.

¿Listo (a) para cambiar la visión de las cosas? Lee el resto de esta entrada