Talento y propósito para una vida feliz

155204_no-tengo-ningun-talento-en-especialLos días de diciembre son días reflexivos. Nos hacen cuestionar lo que hemos hecho, a dónde hemos llegado y nos invitan a pensar en el futuro, hacia dónde vamos. Cada promesa de año nuevo es un deseo, una meta dentro de este gran sueño que es la vida. El talento y la pasión son claves para mantenernos a flote y llevarnos a donde queramos llegar.

Tuve la oportunidad de reencontrarme con mis amigos del colegio y de constatar como el talento se ha vuelto una pasión y la pasión un trabajo. Algunos, herederos de facultades, otros, primera generación de talentos, pero al final, todos encaminados hacia sus sueños y los que no, tienen la firme convicción de que ha llegado el momento de hacerlo.

La palabra talento se usa para definir la aptitud o potencial de alguien para realizar ciertas actividades. Sin misterio, sin mayores exclusividades. Al trabajo duro, por otra parte, se le acredita todos los méritos que puede acumular una persona cuando ha logrado realizar sus sueños, con o sin  talento. Sin embargo, yo soy de las personas que piensa que un trabajo hecho sin amor no tiene sentido y está destinado a morir porque al final todos queremos ser felices haciendo lo que nos gusta, haciendo aquello para lo que hemos nacido, que sabemos hacer bien y que disfrutamos. Entonces, ¿por qué no sacar provecho de eso que nos mueve, que aprendido o natural, nos diferencia y lo convertimos en un modo de vida?

Ya en este blog hemos hablado de la magia de vivir con propósito, uno de los ingredientes claves de una vida feliz. En el sentido más básico, vivir con propósito significa hacer uso de nuestras fortalezas, nuestro talento, para agregar valor a la vida de otros y hacer del mundo un lugar un poquito mejor, gracias a que nosotros hacemos con amor nuestro trabajo.

La gratificación de hacer uso de nuestras habilidades individuales genera efectos positivos, no sólo a nuestra propia vida, sino en un colectivo, elimina la necesidad del ego de figurar y ser reconocido sólo por satisfacción e ilumina a otros a brillar con su propia luz, dando inicio al efecto ripple. Una vida gratificante y de autorrealización nos permite dormir con la consciencia tranquila mientras nos sentimos bien respecto a nosotros mismo, eleva nuestra autoestima y nos dibuja una sonrisa en el rostro y en el alma.

Vivir con propósito no nos exime de trabajar duro, todo lo contrario, nos propone trabajar con más dedicación, por destacar, por ser el mejor, por ser la diferencia.

Está dicho que las personas motivadas son más productivas, que la motivación convierte la carga pesada del trabajo en alegría y energía facilitando nuestra existencia. Para ser feliz no necesitas nada, solo dar el paso. Trabaja con amor y te harás un gran favor a ti mismo y al universo…

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¡Feliz día!

Referencia: http://jaminspira.com/la-magia-de-vivir-con-proposito/ 

Acerca de Ana Iriza C.

Ana Adela Iriza, curiosa del comportamiento humano... Licenciada en comunicación social. Graduada en la Universidad Central de Venezuela. Directora de la Revista Marcas Venezuela y de Pent House Creativo, Estudio de Planificación y Soluciones Editoriales.

Publicado el 22 diciembre, 2015 en Actitud positiva, Alcanzar los sueños, Desarrollo humano, Desarrollo personal y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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