Para THDA: El mindfulness tiene efectos súper positivos en mejorar la concentración

diseno-sin-titulo-2

Por razones familiares, me vi en la necesidad de salir de mi área de confort para enfrentarme frecuentemente a nuevos retos. Y es literal…Cada día debo compartirlo con mi sobrino que ha sido diagnosticado con déficit de atención con hiperactividad.


De qué se trata el “transtorno” de hiperactividad con déficit de atención (THDA)
No hay claridad sobre la causa del THDA. Puede estar vinculado a los genes y a factores en el hogar o sociales. Los expertos han encontrado que los niños con THDA son diferentes que aquellos niños sin este trastorno. La química cerebral también es diferente.
Síntomas
Los síntomas del THDA se dividen en tres grupos:
• No ser capaz de concentrarse (desatención o falta de atención)
• Ser extremadamente activo (hiperactividad)
• No ser capaz de controlar el comportamiento (impulsividad)

 
Algunas personas con THDA tienen principalmente síntomas de desatención. Algunos tienen principalmente síntomas impulsivos e hiperactivos. Otros tienen una combinación de estos comportamientos.
(Fuente: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001551.htm)
Afortunadamente, mi niño, fue diagnosticado a tiempo y ya se encuentra en control y tratamiento que le enseñe a manejar sus comportamientos y así aumentar su capacidad de concentración.

 
No obstante, he estado buscando información en este sentido, para directamente poder ayudarle, pues en caso contrario, es posible que se genere mucha frustración, estrés, depresión, etc.

 
Comencé a pensar que el tema del déficit de atención, no es muy antiguo. Y así mismo, me preguntaba qué sucedía con aquellas personas, adultas, que no saben que lo tienen. Supe que TDAH fue tradicionalmente considerado como un trastorno exclusivo de niños y adolescentes. Fue apenas en 2008 que fue reconocido como una condición que afecta a los adultos.

 

Me topé con casos realmente dramáticos:
“Me despierto cada mañana sintiéndome como una mujer nueva. Pienso que es el día en el que haré todo bien y solucionaré las cosas importantes, en vez de dejar todo para más tarde”, cuenta Helen Rice, una inglesa de 50 años que padece el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

 

“Y cada noche me acuesto destrozada porque todo volvió a salir mal y no hice nada de lo que tenía que hacer”, agrega Rice a quien apenas se le diagnosticó hace dos años.

 
(Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150818_salud_tdah_trastorno_hiperactividad_adultos_hr)

 

Sin embargo, conseguí buenas noticias. ¿Puede un adulto sobreponerse a esta condición? ¿Puede entrenar el cerebro para lograrlo?

 

“Sí. La neuroplasticidad es un tema increíble. Hasta hace poco se pensaba que el cerebro sólo cambiaba en la etapa de desarrollo y después quedaba fijo. Hoy sabemos que es moldeable toda la vida y que cualquier habilidad nueva que aprendamos implica una modificación en los circuitos que controlan los procesos. Está comprobado, por ejemplo, que los malabaristas poseen mayor grosor en ciertas zonas de la corteza cerebral que se relacionan con las áreas visuales y motoras.” La respuesta viene del sicólogo Juan Sangüesa, un adulto con déficit de atención que nunca fue diagnosticado de niño.
Sangüesa no se había dado cuenta de que arrastraba un déficit atencional desde niño. Nunca se le ocurrió que podía ser una de las razones que influyó en que dejara varias carreras y trabajos. Hasta que, buscando ayuda y orientación para hacer su tesis de grado, llegó a hablar con un siquiatra.

 
Descubrió que, paradojalmente, mientras hoy se habla de un sobre diagnóstico de este problema entre los niños, con los adultos ocurre justo lo contrario: hay gente a la que nunca se le identificó el problema en la infancia y hoy llegan a atenderse por otras razones como depresión, estrés o dificultades en el trabajo.

 
Dice y explica que el déficit atencional entre adultos comenzó a ser descrito mucho después que el de los niños, porque se creía que los síntomas disminuían o se acaban con la edad, cosa que, si bien ocurre, no se da en todos los casos.

 
Como a él los remedios no le funcionaron, indagó otras alternativas como terapia conductual y cognitiva e hizo un magíster en sicoterapia en la UC. El mismo define lo que hace hoy como un “curso de estrategias especiales”, en que más que un terapeuta, actúa como un coach. El programa incluye tres etapas: “caos y control”, en el que se construye un sistema de organización; “entrenamiento atencional”, que son ejercicios de mindfulness para aumentar la capacidad de atención, y “flexibilidad sicológica” para identificar los problemas que no permiten avanzar.

 
Y aquí llegamos a uno de sus mejores hallazgos para las personas afectadas. El sicólogo encontró en el mindfulness un aliado para tratar su déficit atencional por lo que hizo una certificación en el tema en la Universidad de California. “Hay una forma para medir el tiempo de concentración de una persona y, en mi caso, era sólo de 15 minutos. Eso significaba que mis técnicas podían ayudarme a ser productivo y solucionar problemas en bloques de quince minutos, lo que no me parecía suficiente. Me faltaba un apoyo extra y di con un estudio de la Universidad de California que aseguraba que el mindfulness tenía efectos súper positivos en mejorar la concentración”.

 
Es como ir al gimnasio a levantar pesas para desarrollar un bíceps; esto es desarrollar el músculo de la atención. No se trata de concentrarse en no distraerse, sino de darse cuenta cuando la atención se desvía del foco y poder volver a dirigirla. Entrenar eso produce cambios en el cerebro. Yo después de mi primer curso de mindfulness volví a medir mi capacidad de concentración y había pasado de 15 a 45 minutos, o sea, la había triplicado.

 
Hay soluciones siempre. Hay personas que están trabajando por el bienestar de muchos sin que sea muy notorio. Las esperanzas no deben perderse jamás. Si encuentras que eres disperso, que no logras concentrarte, que eres incomprendido y que eso afecta tus relaciones y tu vida en general, busca ayuda especializada. Espero que esta nota te ayude a encontrar una pronta resolución.

(Fuente: http://www.latercera.com/noticia/juan-sanguesa-como-entrenar-a-tu-cerebro/)

Publicado el 11 octubre, 2016 en Coaching, Desarrollo humano, Desarrollo personal. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Deja un comentario