Tres beneficios de ver la vida en positivo

Mira con otros ojos
Cambia tu perspectiva

Muchas veces escuché que nuestra realidad cambia cuando cambiamos los ojos con que la miramos. Sin embargo, no fue sino hasta hace poco menos de dos años que entendí qué significaba eso.

En mi búsqueda casi “desesperada” de la felicidad a lo largo de mi vida, acudí a múltiples fuentes de información y de motivación con la esperanza de que me dieran la “receta” de cómo ser feliz. Todas, de una u otra manera, coincidían en que nuestra realidad está influenciada por nuestra manera de verla.

Este mensaje lejos de ayudarme me atormentaba aún más porque no lograba entender cómo podía ver con otros ojos algo que me dolía, me molestaba o me causaba algún “daño”. Esas palabras tan sencillas me eran demasiado ajenas y profundas como para poderlas poner en práctica.

Hoy día, y gracias a mi crecimiento espiritual y personal, pude tomar la decisión de abrirme y de soltar la necesidad de control, y con esto he logrado no sólo entender qué significa “cambiar nuestra realidad con tan sólo cambiar los ojos con que la miramos”, sino comprobar que es absolutamente cierto.    

Citando mi artículo de la semana pasada, “ver la vida en positivo significa observar y aceptar la situación que nos desagrada y reconocer las emociones que se derivan de ella. Una vez hecho eso, entonces nos preguntamos qué la originó y qué debemos aprender de ella. Por último, cómo podemos evitar que se repita y cómo seremos mejores personas luego de atravesar la tormenta.”

Hacer de lo anterior una práctica constante hasta que se convierta en un hábito e, insistir en ella hasta que pase a formar parte de nuestra personalidad, trae consigo los siguientes beneficios:

1. Eliminamos el drama de nuestra manera de ver la vida. La perspectiva desde el drama no hace más que hacernos sentir víctimas de cada situación no grata que nos ocurre, así como de nuestro entorno, lo cual frena por completo nuestra evolución como individuo.

2. Disminuimos progresivamente la ansiedad. La incertidumbre nos hace vivir desde el miedo, generando ansiedad, al punto donde a veces es necesaria la intervención médica y/o psicoterapéutica. Tener la convicción de que lo que nos afecta en un momento determinado existe para enseñarnos algo y por ende nos hará crecer y ser mejores personas nos libera del temor a lo incierto.

3. Somos capaces de mantenernos enfocados en nuestras metas incluso durante la tormenta. Sí, lo más probable es que perdamos un poco de foco en el instante que ocurre el hecho que nos impacta, pero somos capaces de retomarlo mucho más rápido y seguramente con una visión más rica que nos permite incorporar elementos que probablemente antes no habíamos considerado.

Estos son tan sólo tres de los beneficios que obtenemos de mirar nuestra realidad con ojos diferentes. Y elegí estos tres únicamente porque son los que mayor impacto tienen en nuestras vidas. Asimismo, son los que de alguna manera sirven de base para los demás beneficios.

Quizás todavía te preguntes cómo todo eso cambia nuestra realidad. Muy sencillo… Vivir sin drama, sin ansiedad (o con niveles casi nulos) y siendo capaces de mantener el foco en medio de la crisis, hace que nuestra vida sea mucho más vivible, nos abre a ver y considerar opciones que antes estábamos negados a ver, tenemos la capacidad de ver más cosas positivas y gratas que difíciles (incluso dentro del mismo obstáculo)…

En fin, ¡nuestra realidad verdaderamente cambia! La circunstancia puede ser la misma, pero el hecho de abordarla diferente hace que luzca distinta ante nuestros ojos.

 

Te invito a unirte a mi misión de inspirar a más gente a ser feliz. Sólo tienes que compartir este escrito.

 

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