Una vida plena está impregnada de amabilidad

amabilidadMuchos deseamos “vivir felices” y tener una vida plena, a veces, sin siquiera saber lo que realmente esto implica.  Nos quedamos con la versión romántica, donde nos visualizamos en una playa sin angustia, con una sonrisa de oreja a oreja, sin preocupaciones ni responsabilidades.

Te pregunto, ¿cuánto de amabilidad hay en esa idea? Sin amabilidad no hay felicidad ni paz verdadera…

La amabilidad está vinculada a la felicidad, el optimismo, la sabiduría, la iniciativa personal y la curiosidad. Por lo que se asocia con mejores estados de ánimo y enfoques positivos, de acuerdo con estudio hecho 2007 y publicado en el Jornal of Research in Personality.

 

La amabilidad es una actitud y forma de relacionarse con los demás.

 

Tan importante es vivir la virtud de la amabilidad con uno mismo como con los demás. Ser amable puede cambiar el mundo, incluso, puede hasta alimentar nuestro sentido de propósito y significado en la vida.

La amabilidad hacia uno mismo es clave para potenciar el bienestar interno. El tipo de relación que establezcas contigo mismo puede representar el esquema a seguir en relaciones con los demás. Una actitud amable es la herramienta emocional más efectiva para manejar el conflicto cotidiano; es una forma de amor que hace que la vida propia y la de los demás sea más bonita.

 

¿Cómo marcar la diferencia en tu entorno el día de hoy? Comienza con una sonrisa…

Estamos construyendo una sociedad poco grata, donde las relaciones son cada vez más frías y ásperas. En demasiadas ocasiones las relaciones personales se analizan según el costo que impliquen y la recompensa que traigan. Nuestras amistades se tornan superficiales y la actitud de desconfianza se apodera de ellas. La prisa nos impide escuchar a las personas que tenemos al lado, el trabajo se vuelve una competencia por destacar, la falta de colaboración una “necesidad” para que no “abusen de ti”.  Incluso, en las familias se comenzó a perder la incondicionalidad.

Erich Fromm, en “El arte de amar”, dice: “Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutualmente favorable”. Más adelante: “Éxito, prestigio, dinero, poder; dedicamos toda nuestra energía a descubrir la forma de alcanzar esos objetivos y muy poca a aprender el arte del amor”. El afán de tener acaba con las relaciones personales, con el encuentro libre, franco y generoso, con la apertura al otro.

¿Qué de vida, qué de pleno, hay en todo esto? La clave está en volver al calor humano, la espontaneidad, a la generosidad, al altruismo. Es un hecho cierto que dar, sobretodo de corazón, es más reconfortante para quien lo hace que para quien lo recibe.

Volvamos al trato educado, “las palabras amables pueden ser cortas y fáciles de decir, pero sus ecos son infinitos”. – Madre Teresa de Calcuta.

Los corazones, como las puertas, pueden abrirse fácilmente, con llaves muy pequeñas: “gracias” y “por favor”. No lo olvides.

 

Ve siempre un paso más allá con tu amabilidad contigo y con los demás, y tu vida mejorará notablemente. Expertos sostienen que comportarse de manera agradable hace a uno más feliz y contribuye a la salud física.

La cordialidad, la generosidad y la simpatía te beneficiarán a ti más que a nadie… (leer más aquí).

 

Para obtener los beneficios de la amabilidad, vivir una vida feliz y plena, el cambio de actitud debe ser de corazón.

Termino con un ejercicio extraído del libro “Vida Positiva” de Bárbara L. Fredrickson:

Ponte el objetivo de realizar cinco nuevos actos de amabilidad en un mismo día.

  1. Busca acciones que realmente marque una diferencia y te cuesten algo.
  2. Sé creativo y considerado. Evalúa qué pueden necesitar quienes te rodean.
  3. Haz un balance al finalizar el día. Observa las sensaciones que te proporciona esta amabilidad intensificada: la conexión con las personas que ayudaste. Identifica el orgullo que sientes al contribuir.
  4. Para obtener un adecuado impacto duradero, convierte tu día amable en un ritual. Se creativo todas las semanas y encuentra nuevos modos de influir positivamente en la vida de los otros.
  5. Ensáyalo por un par de meses y admira la diferencia.

 

Una vida plena y feliz está impregnada de amabilidad… Si después de leer tienes mi misma impresión, comparte, probablemente hay alguien que está esperando una respuesta como esta para cambiar de actitud, para cambiar el mundo.

 

¡Feliz día!

Acerca de Ana Iriza C.

Ana Adela Iriza, curiosa del comportamiento humano... Licenciada en comunicación social. Graduada en la Universidad Central de Venezuela. Directora de la Revista Marcas Venezuela y de Pent House Creativo, Estudio de Planificación y Soluciones Editoriales.

Publicado el 24 noviembre, 2015 en Actitud positiva, Alcanzar los sueños, Citas de vida, Coaching, Desarrollo humano y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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